YA VUELVO

Enero 2013

Antes de armar / Mi familia en una estación de servicio / Un auto realmente rojo

Este coche lo hice como un ejercicio rápido que en el camino fue tomando un sentido bien definido. A principios de enero de este año estaba por terminar mi estancia permanente en la Ciudad de México, empacando lo empacable e imposibilitada de llevar conmigo a personas de verdad queridas que naturalmente se quedarían en mi país. Mientras lo hacía empece a hilar cabos y entender que lo que deseo para mi es una vida flexible en la que permanecer en un sitio no te caiga como sentencia, sino donde puedas ir de un lado para otro porque organizaste tu tiempo, recursos y ocupación de tal forma. Decidí que volvería pronto a ver a los que quiero y a los que extraño todos los días.

La pieza esta inspirada en esos coches de antes, que tenían colores brillantes y hacían del trafico una especie de ensoñación infantil en lugar del monstruo sin limites que para estas fechas es en la Ciudad de México. Cuando era chica los coches tenían un aspecto como el del objeto, pesado y sencillo, parecía que las cosas eran mas sobre confianza y utilidad que sobre aspecto, velocidad y adelantos. Esas imágenes de autos de los setenta y ochenta se quedaron instaladas en mi cabeza e inconsiente, son los que más me gustan. Tiempo después recordé esa foto familiar (arriba al centro) y encontre mi referencia escondida y natural. Por esos mismos días y como feliz coincidencia rumbo a un aviario me topé con un auto antiguo de color delirante (arriba derecha), le tomé una foto mientras el alto lo permitió, me gusta mucho.